Inteligencia artificial y aprendizaje
octubre 1, 2026

Por Ernesto Pérez-Castro
Dirección de Modelo Educativo
El desarrollo acelerado de tecnologías como la inteligencia artificial produce incertidumbre, pues nos coloca frente a territorios poco explorados y en constante transformación.
Cuando aparece una tecnología es normal que nos deslumbre. Ante las nuevas posibilidades que abren estas invenciones, muchas personas se entusiasman y pueden llegar a utilizarla más allá de lo razonable. A otras personas lo nuevo les provoca temor y es posible que lo rechacen tajantemente sin comprender las implicaciones que quizás ya tienen en sus vidas.
Las dos actitudes son comprensibles, ya que toda tecnología viene acompañada de posibilidades y, a la vez, acarrea peligros. Por eso un desarrollo tan complejo y de tanto impacto como la inteligencia artificial nos obliga a asumir una postura prudente y mesurada, conscientes de que las decisiones que tomemos en el presente pueden tener diversos impactos a mediano y largo plazo.
Como familia, ¿qué nos toca hacer frente a la inteligencia artificial? ¿Cómo deberíamos abordar estas herramientas en casa?
El panorama es incierto y complejo. No existen respuestas absolutas y, por supuesto, no disponemos de recetas mágicas, pero sí contamos con elementos suficientes para asumir una postura responsable y cuidadosa. Partiendo de ello, a la luz de la estrategia de profundización M21 HD, en Monclair diseñamos un marco institucional para promover un uso razonable y consciente de la inteligencia artificial dentro de la escuela.
Este marco se construyó pensando en tres ámbitos esenciales de la vida escolar: la labor de enseñanza de nuestro equipo docente, las actividades de aprendizaje que realizan los estudiantes y los procesos de gestión que sostienen la operación del colegio. Sin embargo, creemos que puede ser también un referente valioso para el uso de la inteligencia artificial en nuestras vidas en general y puede ofrecer referentes a nuestras familias para acompañar con responsabilidad el crecimiento sano de sus hijas e hijos desde casa.
Principios éticos y pedagógicos para el uso de IA en Monclair
El Marco Institucional para el uso de IA en Monclair se construye sobre un conjunto de principios derivados de los referentes filosóficos y pedagógicos que sostienen el Modelo Educativo Monclair.
Partimos de un principio rector que nace de nuestra visión sobre el tipo de personas que buscamos formar y el tipo de mundo que deseamos construir: la tecnología debe estar siempre al servicio de la vida en todas sus dimensiones, asegurando condiciones para que florezca lo humano y procurando el cuidado de nuestro entorno. A partir de este eje, se plantean principios éticos y principios pedagógicos.
A la luz de una visión humanista y asumiendo la perspectiva del cuidado que acompaña a la propuesta de Filosofía para Niñas, Niños y Jóvenes, el marco propone cinco principios éticos:
- Responsabilidad. Las personas son responsables de las decisiones que toman al interactuar con modelos de inteligencia artificial y del uso que dan a los resultados que estos arrojan.
- Transparencia. Las personas tienen el derecho a saber cuándo se utilizan herramientas de inteligencia artificial y, por tanto, quienes las emplean tienen la obligación de declarar su uso.
- Sostenibilidad. El impacto ambiental de los modelos de inteligencia artificial exige distinguir en qué casos es prudente su uso, buscando un balance razonable entre costos y beneficios.
- Diversidad. Es necesario identificar y contrarrestar sesgos y usos de la IA que pongan en riesgo la diversidad y puedan reproducir e incluso amplificar desigualdades e injusticias.
- Seguridad. Cuidar al ser humano ante el desarrollo y uso de la IA exige priorizar la protección de la identidad personal, el derecho a la privacidad y la propiedad intelectual.
En el mismo sentido, proponemos cinco principios pedagógicos para asegurar las mejores condiciones posibles para el aprendizaje y el desarrollo de nuestro alumnado:
- Progresividad. La integración de modelos de IA como recursos de aprendizaje debe ser congruente con las etapas del desarrollo socioemocional y cognitivo de las personas.
- Pensamiento de Orden Superior. El potencial de los modelos de IA exige priorizar el desarrollo de un pensamiento de orden superior: crítico, creativo y cuidadoso.
- Intencionalidad y rigor. El uso de inteligencia artificial en los procesos educativos no debe reemplazar el criterio pedagógico, sino exigirlo con más rigor, asegurando su propósito y pertinencia.
- Primacía del Proceso. El aprendizaje es resultado de un proceso que debe acompañarse fomentando la reflexión y ofreciendo retroalimentación formativa a lo largo del camino.
- Alfabetización digital. La comprensión del funcionamiento, capacidades, sesgos y limitaciones de la IA es una competencia transversal esencial que la escuela debe cultivar activamente.
Inteligencia artificial y aprendizaje durante la infancia y la adolescencia
Las herramientas de inteligencia artificial, ¿ayudan o afectan el aprendizaje? ¿Cuándo es razonable utilizarla? ¿Qué usos deberíamos evitar para favorecer el desarrollo durante la infancia y la adolescencia?
Es posible que encontremos muchas respuestas diferentes a estas preguntas. Incluso es probable que nos topemos con sugerencias contradictorias. Un criterio para tomar decisiones más razonables es reflexionar de dónde vienen las recomendaciones que recibimos. Descubriremos que muchas propuestas vienen respaldadas por las grandes empresas tecnológicas, cuyos intereses suelen ser más económicos que formativos.
En Monclair sugerimos escuchar lo que nos dicen las ciencias del desarrollo humano y confiar un poco más en nuestro sentido común, poniendo al centro a nuestras niñas, niños y adolescentes.
El Marco Institucional de Monclair propone una curva de adopción para incorporar las herramientas de IA a través de un andamio que escala en complejidad a la par de la madurez del alumnado. Asumiendo el principio de progresividad, seguimos un criterio fundamental: el uso de IA durante la infancia y la adolescencia no debe sustituir el esfuerzo cognitivo ni la interacción personal necesarias para la consolidación de procesos clave en cada etapa.
- Preescolar y Primaria Baja (1° a 3°). No es recomendable ningún uso de inteligencia artificial generativa. En estas etapas es crucial priorizar el razonamiento sin soporte digital, la creatividad material, la lectoescritura tradicional, el razonamiento matemático y la interacción interpersonal.
- Primaria Alta (4° a 6°). En esta etapa la escuela introduce bases de alfabetización digital para comprender el funcionamiento de los algoritmos. Es una edad en la que proponemos hablar y pensar en sobre IA más que utilizarla. La recomendación general es evitar cualquier uso de IA generativa que pueda interferir con el fortalecimiento de la lectura y la escritura, el razonamiento matemático y la autorregulación cognitiva. Cualquier uso complementario debería ser siempre acompañado y orientado por una persona adulta.
- Secundaria. En esta etapa debe consolidarse la comprensión sobre el funcionamiento de las diferentes formas de IA, y en particular de la IA generativa, profundizando en sus sesgos y en la importancia del juicio crítico. Es posible incorporar algunos usos como apoyo para la investigación o la generación de algunos productos gráficos y multimedia, siempre que no sustituya procesos de análisis, síntesis y creación que pueden ejercitar los estudiantes sin el uso de automatización algorítmica. En esta etapa es importante incorporar la Declaración de Uso para hacer explícitos los casos y las formas en que se utiliza la IA para un trabajo escolar.
- Bachillerato. En esta etapa se puede promover el uso autónomo y reflexivo de modelos de IA como herramientas de apoyo para el aprendizaje, el análisis crítico y la co-creación. Sin embargo, debido a que los adolescentes no vivieron un proceso de alfabetización para el uso de IA generativa cuando eran menores, su uso debe ser gradual y apoyarse en las orientaciones del equipo docente. Es conveniente evitar su uso en los casos en que pueda sustituir procesos de análisis, síntesis y creación no consolidados. Al igual que en secundaria, la Declaración de Uso se convierte en un mecanismo clave para el acompañamiento y la autorregulación en la utilización de estas herramientas.
Una invitación para reflexionar y actuar colectivamente
Estamos viviendo un momento clave para abrir conversaciones sobre la inteligencia artificial al interior de nuestras familias y con quienes nos rodean.
En Monclair creemos que un desarrollo técnico como la inteligencia artificial debe animarnos a preservar y fortalecer el pensamiento crítico, la responsabilidad ética, la imaginación, la búsqueda de sentido y la construcción de vínculos profundos. Conseguirlo será más factible si lo hacemos en comunidad.
Si deseas conocer con mayor detalle los principios y elementos clave de nuestro marco institucional para el uso de inteligencia artificial, te invitamos a consultar aquí el documento de orientación para familias.
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Inteligencia artificial y aprendizaje
octubre 1, 2026

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Cuando aparece una tecnología es normal que nos deslumbre. Ante las nuevas posibilidades que abren estas invenciones, muchas personas se entusiasman y pueden llegar a utilizarla más allá de lo razonable. A otras personas lo nuevo les provoca temor y es posible que lo rechacen tajantemente sin comprender las implicaciones que quizás ya tienen en sus vidas.
Las dos actitudes son comprensibles, ya que toda tecnología viene acompañada de posibilidades y, a la vez, acarrea peligros. Por eso un desarrollo tan complejo y de tanto impacto como la inteligencia artificial nos obliga a asumir una postura prudente y mesurada, conscientes de que las decisiones que tomemos en el presente pueden tener diversos impactos a mediano y largo plazo.
Como familia, ¿qué nos toca hacer frente a la inteligencia artificial? ¿Cómo deberíamos abordar estas herramientas en casa?
El panorama es incierto y complejo. No existen respuestas absolutas y, por supuesto, no disponemos de recetas mágicas, pero sí contamos con elementos suficientes para asumir una postura responsable y cuidadosa. Partiendo de ello, a la luz de la estrategia de profundización M21 HD, en Monclair diseñamos un marco institucional para promover un uso razonable y consciente de la inteligencia artificial dentro de la escuela.
Este marco se construyó pensando en tres ámbitos esenciales de la vida escolar: la labor de enseñanza de nuestro equipo docente, las actividades de aprendizaje que realizan los estudiantes y los procesos de gestión que sostienen la operación del colegio. Sin embargo, creemos que puede ser también un referente valioso para el uso de la inteligencia artificial en nuestras vidas en general y puede ofrecer referentes a nuestras familias para acompañar con responsabilidad el crecimiento sano de sus hijas e hijos desde casa.
Principios éticos y pedagógicos para el uso de IA en Monclair
El Marco Institucional para el uso de IA en Monclair se construye sobre un conjunto de principios derivados de los referentes filosóficos y pedagógicos que sostienen el Modelo Educativo Monclair.
Partimos de un principio rector que nace de nuestra visión sobre el tipo de personas que buscamos formar y el tipo de mundo que deseamos construir: la tecnología debe estar siempre al servicio de la vida en todas sus dimensiones, asegurando condiciones para que florezca lo humano y procurando el cuidado de nuestro entorno. A partir de este eje, se plantean principios éticos y principios pedagógicos.
A la luz de una visión humanista y asumiendo la perspectiva del cuidado que acompaña a la propuesta de Filosofía para Niñas, Niños y Jóvenes, el marco propone cinco principios éticos:
- Responsabilidad. Las personas son responsables de las decisiones que toman al interactuar con modelos de inteligencia artificial y del uso que dan a los resultados que estos arrojan.
- Transparencia. Las personas tienen el derecho a saber cuándo se utilizan herramientas de inteligencia artificial y, por tanto, quienes las emplean tienen la obligación de declarar su uso.
- Sostenibilidad. El impacto ambiental de los modelos de inteligencia artificial exige distinguir en qué casos es prudente su uso, buscando un balance razonable entre costos y beneficios.
- Diversidad. Es necesario identificar y contrarrestar sesgos y usos de la IA que pongan en riesgo la diversidad y puedan reproducir e incluso amplificar desigualdades e injusticias.
- Seguridad. Cuidar al ser humano ante el desarrollo y uso de la IA exige priorizar la protección de la identidad personal, el derecho a la privacidad y la propiedad intelectual.
En el mismo sentido, proponemos cinco principios pedagógicos para asegurar las mejores condiciones posibles para el aprendizaje y el desarrollo de nuestro alumnado:
- Progresividad. La integración de modelos de IA como recursos de aprendizaje debe ser congruente con las etapas del desarrollo socioemocional y cognitivo de las personas.
- Pensamiento de Orden Superior. El potencial de los modelos de IA exige priorizar el desarrollo de un pensamiento de orden superior: crítico, creativo y cuidadoso.
- Intencionalidad y rigor. El uso de inteligencia artificial en los procesos educativos no debe reemplazar el criterio pedagógico, sino exigirlo con más rigor, asegurando su propósito y pertinencia.
- Primacía del Proceso. El aprendizaje es resultado de un proceso que debe acompañarse fomentando la reflexión y ofreciendo retroalimentación formativa a lo largo del camino.
- Alfabetización digital. La comprensión del funcionamiento, capacidades, sesgos y limitaciones de la IA es una competencia transversal esencial que la escuela debe cultivar activamente.
Inteligencia artificial y aprendizaje durante la infancia y la adolescencia
Las herramientas de inteligencia artificial, ¿ayudan o afectan el aprendizaje? ¿Cuándo es razonable utilizarla? ¿Qué usos deberíamos evitar para favorecer el desarrollo durante la infancia y la adolescencia?
Es posible que encontremos muchas respuestas diferentes a estas preguntas. Incluso es probable que nos topemos con sugerencias contradictorias. Un criterio para tomar decisiones más razonables es reflexionar de dónde vienen las recomendaciones que recibimos. Descubriremos que muchas propuestas vienen respaldadas por las grandes empresas tecnológicas, cuyos intereses suelen ser más económicos que formativos.
En Monclair sugerimos escuchar lo que nos dicen las ciencias del desarrollo humano y confiar un poco más en nuestro sentido común, poniendo al centro a nuestras niñas, niños y adolescentes.
El Marco Institucional de Monclair propone una curva de adopción para incorporar las herramientas de IA a través de un andamio que escala en complejidad a la par de la madurez del alumnado. Asumiendo el principio de progresividad, seguimos un criterio fundamental: el uso de IA durante la infancia y la adolescencia no debe sustituir el esfuerzo cognitivo ni la interacción personal necesarias para la consolidación de procesos clave en cada etapa.
- Preescolar y Primaria Baja (1° a 3°). No es recomendable ningún uso de inteligencia artificial generativa. En estas etapas es crucial priorizar el razonamiento sin soporte digital, la creatividad material, la lectoescritura tradicional, el razonamiento matemático y la interacción interpersonal.
- Primaria Alta (4° a 6°). En esta etapa la escuela introduce bases de alfabetización digital para comprender el funcionamiento de los algoritmos. Es una edad en la que proponemos hablar y pensar en sobre IA más que utilizarla. La recomendación general es evitar cualquier uso de IA generativa que pueda interferir con el fortalecimiento de la lectura y la escritura, el razonamiento matemático y la autorregulación cognitiva. Cualquier uso complementario debería ser siempre acompañado y orientado por una persona adulta.
- Secundaria. En esta etapa debe consolidarse la comprensión sobre el funcionamiento de las diferentes formas de IA, y en particular de la IA generativa, profundizando en sus sesgos y en la importancia del juicio crítico. Es posible incorporar algunos usos como apoyo para la investigación o la generación de algunos productos gráficos y multimedia, siempre que no sustituya procesos de análisis, síntesis y creación que pueden ejercitar los estudiantes sin el uso de automatización algorítmica. En esta etapa es importante incorporar la Declaración de Uso para hacer explícitos los casos y las formas en que se utiliza la IA para un trabajo escolar.
- Bachillerato. En esta etapa se puede promover el uso autónomo y reflexivo de modelos de IA como herramientas de apoyo para el aprendizaje, el análisis crítico y la co-creación. Sin embargo, debido a que los adolescentes no vivieron un proceso de alfabetización para el uso de IA generativa cuando eran menores, su uso debe ser gradual y apoyarse en las orientaciones del equipo docente. Es conveniente evitar su uso en los casos en que pueda sustituir procesos de análisis, síntesis y creación no consolidados. Al igual que en secundaria, la Declaración de Uso se convierte en un mecanismo clave para el acompañamiento y la autorregulación en la utilización de estas herramientas.
Una invitación para reflexionar y actuar colectivamente
Estamos viviendo un momento clave para abrir conversaciones sobre la inteligencia artificial al interior de nuestras familias y con quienes nos rodean.
En Monclair creemos que un desarrollo técnico como la inteligencia artificial debe animarnos a preservar y fortalecer el pensamiento crítico, la responsabilidad ética, la imaginación, la búsqueda de sentido y la construcción de vínculos profundos. Conseguirlo será más factible si lo hacemos en comunidad.
Si deseas conocer con mayor detalle los principios y elementos clave de nuestro marco institucional para el uso de inteligencia artificial, te invitamos a consultar aquí el documento de orientación para familias.


