Mayor profundidad para llegar más lejos
septiembre 17, 2026

Por Ernesto Pérez- Castro Pérez
Director de Modelo Educativo
La semilla que dio origen al modelo educativo M21 se sembró hace 10 años, cuando celebrábamos los logros alcanzados en la primera década de vida de nuestro colegio. En aquel momento nos detuvimos a pensar qué nuevos horizontes queríamos perseguir de cara a los siguientes diez años.
En ese proceso de reflexión comprendimos que el mundo necesitaba otro tipo de escuelas para responder a los retos del siglo XXI. Así, con la fortaleza de las raíces que nos dieron origen, nos propusimos transformar a fondo la experiencia de nuestro alumnado y asegurar un impacto más relevante en su formación de cara al futuro.
De 2020 a la fecha hemos avanzado un importante camino en la puesta en marcha de ese sueño. No ha sido fácil, por supuesto. Los vertiginosos cambios tecnológicos, las tensiones políticas y sociales que atraviesa el mundo y la voraz mercadotecnia que envuelve al sector educativo, generan una densa niebla que puede hacer difícil distinguir el alcance de lo que hemos conseguido.
Por eso ahora, como hace diez años, celebramos nuestro aniversario haciendo una pausa consciente para reflexionar sobre el trayecto recorrido, evidenciar de forma más clara el valor de M21 e identificar colectivamente hacia dónde queremos caminar.
La humanidad atraviesa un momento histórico: el acelerado desarrollo de modelos de inteligencia artificial nos obliga a reflexionar sobre lo que significa ser humano. Las nuevas posibilidades tecnológicas abren desafíos en todos los ámbitos de la vida, profundizando crisis que ya teníamos, como la desigualdad social, la polarización política o la emergencia ambiental.
En este contexto la educación ocupa un lugar esencial. Por ello los sistemas educativos de todo el mundo se colocan frente a una encrucijada sin precedentes. Una coyuntura no solo técnica, sino también social, cultural y, especialmente, ética.
En Monclair tenemos la convicción de que el modelo educativo M21 nos brinda los elementos necesarios para enfrentar esta coyuntura global. Pero eso no significa que tengamos todo resuelto. A cinco años de la puesta en marcha de este modelo, la complejidad de los nuevos desafíos nos obliga a construir con más profundidad para llegar más alto.
Dos palabras en inglés nos ayudan a expresar este rumbo: Monclair 21 Higher & Deeper.
Conservando todos los elementos esenciales de nuestro modelo educativo, con M21 HD abrimos una nueva etapa en su implementación, a través de una ruta colectiva para lograr más profundidad en lo que hacemos y llegar más lejos en nuestros impactos.
Esta nueva fase abarca 5 líneas estratégicas con un gran eje transversal:
1. Actualización de los impactos que integran el Modelo de Persona M21. El futuro que emerge nos anima a reflexionar sobre las capacidades y marcos mentales que debe desarrollar una persona en un entorno de alta incertidumbre, caracterizado por una acelerada tendencia hacia la automatización de actividades.
2. Acompañamiento y formación docente. Nuestra propuesta pedagógica exige profundizar en el por qué y el para qué de lo que hacemos, ya que solo así podremos fortalecer el cómo. Para ello es necesario promover una práctica docente reflexiva apoyada en el intercambio entre pares y el acompañamiento cercano de los equipos de liderazgo.
3. Fortalecer la mirada de las familias. Una familia que comprende mejor nuestra propuesta educativa dispone de más elementos para contribuir activamente en el logro de los fines que compartimos. Para hacer sinergia con las familias necesitamos renovar las estrategias de divulgación y explicación de lo que hacemos.
4. Alfabetización digital con perspectiva crítica. La dimensión sociocultural de los medios digitales exige incorporar transversalmente el análisis y la reflexión sobre su funcionamiento y sus contenidos. Unplug to Connect y nuestro nuevo marco institucional para el uso de inteligencia artificial son parte de este ámbito.
5. Cultivar el deseo de aprender. Esta línea busca conectar más profundamente con nuestro alumnado. Es quizás la línea más desafiante, ya que se orienta a la construcción de sentido en un entorno utilitario que muchas veces promueve valores más atractivos en apariencia pero con menor profundidad humana.
El gran eje que atraviesa todo este esfuerzo es Filosofía para Niños, Niñas y Jóvenes, piedra angular de nuestro modelo educativo desde hace 20 años. Esta propuesta pedagógica nos ofrece las herramientas metodológicas y el marco ético necesarios para cultivar un pensamiento de orden superior, es decir: un pensamiento crítico, cuidadoso y propositivo que nos ayude a tomar las mejores decisiones a nuestro alcance y a vivir una vida con sentido.
Con entusiasmo y esperanza iniciamos este nuevo paso en nuestro camino hacia el horizonte que nos inspira: formar personas capaces de cuidar y transformar el mundo.
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Mayor profundidad para llegar más lejos
septiembre 17, 2026

Por Ernesto Pérez- Castro Pérez
Director de Modelo Educativo
La semilla que dio origen al modelo educativo M21 se sembró hace 10 años, cuando celebrábamos los logros alcanzados en la primera década de vida de nuestro colegio. En aquel momento nos detuvimos a pensar qué nuevos horizontes queríamos perseguir de cara a los siguientes diez años.
En ese proceso de reflexión comprendimos que el mundo necesitaba otro tipo de escuelas para responder a los retos del siglo XXI. Así, con la fortaleza de las raíces que nos dieron origen, nos propusimos transformar a fondo la experiencia de nuestro alumnado y asegurar un impacto más relevante en su formación de cara al futuro.
De 2020 a la fecha hemos avanzado un importante camino en la puesta en marcha de ese sueño. No ha sido fácil, por supuesto. Los vertiginosos cambios tecnológicos, las tensiones políticas y sociales que atraviesa el mundo y la voraz mercadotecnia que envuelve al sector educativo, generan una densa niebla que puede hacer difícil distinguir el alcance de lo que hemos conseguido.
Por eso ahora, como hace diez años, celebramos nuestro aniversario haciendo una pausa consciente para reflexionar sobre el trayecto recorrido, evidenciar de forma más clara el valor de M21 e identificar colectivamente hacia dónde queremos caminar.
La humanidad atraviesa un momento histórico: el acelerado desarrollo de modelos de inteligencia artificial nos obliga a reflexionar sobre lo que significa ser humano. Las nuevas posibilidades tecnológicas abren desafíos en todos los ámbitos de la vida, profundizando crisis que ya teníamos, como la desigualdad social, la polarización política o la emergencia ambiental.
En este contexto la educación ocupa un lugar esencial. Por ello los sistemas educativos de todo el mundo se colocan frente a una encrucijada sin precedentes. Una coyuntura no solo técnica, sino también social, cultural y, especialmente, ética.
En Monclair tenemos la convicción de que el modelo educativo M21 nos brinda los elementos necesarios para enfrentar esta coyuntura global. Pero eso no significa que tengamos todo resuelto. A cinco años de la puesta en marcha de este modelo, la complejidad de los nuevos desafíos nos obliga a construir con más profundidad para llegar más alto.
Dos palabras en inglés nos ayudan a expresar este rumbo: Monclair 21 Higher & Deeper.
Conservando todos los elementos esenciales de nuestro modelo educativo, con M21 HD abrimos una nueva etapa en su implementación, a través de una ruta colectiva para lograr más profundidad en lo que hacemos y llegar más lejos en nuestros impactos.
Esta nueva fase abarca 5 líneas estratégicas con un gran eje transversal:
1. Actualización de los impactos que integran el Modelo de Persona M21. El futuro que emerge nos anima a reflexionar sobre las capacidades y marcos mentales que debe desarrollar una persona en un entorno de alta incertidumbre, caracterizado por una acelerada tendencia hacia la automatización de actividades.
2. Acompañamiento y formación docente. Nuestra propuesta pedagógica exige profundizar en el por qué y el para qué de lo que hacemos, ya que solo así podremos fortalecer el cómo. Para ello es necesario promover una práctica docente reflexiva apoyada en el intercambio entre pares y el acompañamiento cercano de los equipos de liderazgo.
3. Fortalecer la mirada de las familias. Una familia que comprende mejor nuestra propuesta educativa dispone de más elementos para contribuir activamente en el logro de los fines que compartimos. Para hacer sinergia con las familias necesitamos renovar las estrategias de divulgación y explicación de lo que hacemos.
4. Alfabetización digital con perspectiva crítica. La dimensión sociocultural de los medios digitales exige incorporar transversalmente el análisis y la reflexión sobre su funcionamiento y sus contenidos. Unplug to Connect y nuestro nuevo marco institucional para el uso de inteligencia artificial son parte de este ámbito.
5. Cultivar el deseo de aprender. Esta línea busca conectar más profundamente con nuestro alumnado. Es quizás la línea más desafiante, ya que se orienta a la construcción de sentido en un entorno utilitario que muchas veces promueve valores más atractivos en apariencia pero con menor profundidad humana.
El gran eje que atraviesa todo este esfuerzo es Filosofía para Niños, Niñas y Jóvenes, piedra angular de nuestro modelo educativo desde hace 20 años. Esta propuesta pedagógica nos ofrece las herramientas metodológicas y el marco ético necesarios para cultivar un pensamiento de orden superior, es decir: un pensamiento crítico, cuidadoso y propositivo que nos ayude a tomar las mejores decisiones a nuestro alcance y a vivir una vida con sentido.
Con entusiasmo y esperanza iniciamos este nuevo paso en nuestro camino hacia el horizonte que nos inspira: formar personas capaces de cuidar y transformar el mundo.


